La mayoría de los escaladores y 9 de cada 10 borrachos que salen de un bar sin saber dónde están, han soñado alguna vez con la teletransportación. Nosotros hace tiempo que disfrutamos de algo muy parecido: el Halcón Milenario y su legendaria hipervelocidad. Con este artilugio podemos recorrer distancias enormes en muy poco tiempo, contando además con un sofisticado sistema de sonido intergaláctico en el que se escuchan la mar de bien los discos de Falete y el Carrusel Deportivo. Cosas del piloto.
Asín es que pues, no es de extrañar que nos planteemos ir de Sevilla a Jaén a pasar el día, porque a lo mejor allí no llueve, y quizás, sólo quizás, podamos escalar.
Aquí tenéis a las tres aguerridas marujas cotillas en busca de roca, procurando no mordernos la lengua, no nos fuésemos a envenenar.
Por increíble que parezca, el Halcón Milenario puede saltar al hiperespacio incluso con el peso acumulado de los dos gorditos de delante. La foto es de Gustavo (el gordito de amarillo).
En fin, que nos plantamos en el Planeta Aseituna en un pis pas. Y después de comernos una tostá de la que aún estamos haciendo la digestión, nos fuimos a Reguchillos, donde sólo encontramos una pareja de recios escaladores. No había ni grajos volando bajo. Inquietante, no les parece?.
Después del obligado paseo por el pie de vía viendo el sector y de consultar los croquis (Jaén, Guía de Escalada. Autor: Nestor López), buscamos un sitio donde soltar los bártulos (ancho, muy ancho, para que los gorditos pudieran retozar cómodamente).
Nos pusimos los arneses de mákinas, los gatos de mákinas y todo de mákinas, y empezamos a pulverizar vías como si de cuartosmases se trataran: que si un 6b+ por aquí, que si un 6a+ por allá. Impresionante. Que despliegue de técnica y de fuerza y de frío con su putamadre.
Espectacular imagen de Jacinto en un 6b+/8b de salida difusa con Oº. Ni frío ni calor. Esta también es de Gustavo (el Gordito de amarillo de antes).
Pero nosotros no habíamos ido a luchar contra los elementos, y la nieve nos aplastó sin contemplaciones. Huimos como nenazas ante la tormenta de viento y nieve que se nos vino encima. Bueno, yo no. Yo fui el único que mantuvo la compostura.
Preparando la nave para el despegue
Ante semejante debacle, solo cabía la huida y buscar un sitio seguro en el que ponernos jinchos de comer. Dicho lugar lo encontramos en una apartada galaxia, entre las constelaciones de Jaén y Córdoba. Y aunque nos costó sangre, sudor y lágrimas convencer a sus habitantes de que Gustavo no era peligroso, que no les iba a morder y que lo único que quería eran huevos fritos, al final pudimos disfrutar de una buena comida junto a un buen fuego.
En días así, en los que la mayoría de los mortales no se atreve ni a salir de casa, los auténticos "psicópatas itinerantes" salimos en busca de un trozo de roca seca que llevarnos a las manos. Y aunque esta vez no lo conseguimos, al menos nos llevamos las risas, las historias, las historietas y las viandas, que en realidad, es lo que importa. En definitiva buenos momentos con buenos amigos.
Bueno, si yo encadeno, mejor. Que eso también importa.
Venga chavales, a escalar lo que se pueda y a entrenar para cuando llegue el buen tiempo. Y abrigarse bien, no me salgáis a la calle to despechugaos, que luego me cogéis frío y no apretáis un mojón.
PD: ante el incesante y sorprendente aumento de "amigos que nos siguen", me veo en la obligación de advertirles de que eso no puede ser sano, ni bueno, ni normal, y en cuanto tengan un ratito, a ver si se lo puede mirar un médico. O un veterinario en el caso de Gustavo. O un mecánico en el de Jacinto. Por lo de perder aceite...
Y pa que vean vuesas mercedes que no miento, un video:






